La montaña que no tenía prisa
Había una vez, en un valle antiguo donde el sol tardaba en despertarse y el viento sabía contar historias, una montaña inmensa.
12 cuentos
Había una vez, en un valle antiguo donde el sol tardaba en despertarse y el viento sabía contar historias, una montaña inmensa.
En un valle escondido entre montañas vivía Brum, un duende muy peculiar. No fabricaba juguetes, ni cuidaba flores mágicas, ni hacía travesuras como los demás.
En lo alto de una colina vivía un viejo sabio llamado Elías, conocido en todos los pueblos por una cosa muy especial: nunca olvidaba nada.
En el pueblo de Colina Clara, enero siempre olía a frío y a virutas de lápiz recién afilado.
Hola, soy Mateo. Y sí, voy a empezar diciendo que ayer viví el día más raro de mi vida. Todo porque mi profe, la señorita Clara, dijo que íbamos a hacer una “excursión educativa”.
En el Valle de la Escarcha, la Navidad no empezaba cuando se encendían las luces, sino cuando alguien lograba prender el Faro de la Cumbre, una pequeña torre en lo alto de la montaña que se veía desde todo el pueblo.
En un pueblo pequeño, rodeado de colinas y caminos polvorientos, vivía Nico, un niño curioso al que le encantaba preguntar cosas que hacían pensar incluso a los mayores.
(Un cuento sobre Kaizen para criaturas que quieren mejorar el mundo… empezando por ellas mismas)
Había una vez, en el Valle de los Silbidos Azules, un río joven llamado Riolín. Era un río brillante, vivaracho y un poco presumido: le encantaba correr rápido, salpicando a los patos despistados y dejando su marca en…
Cuento para mentes inquietas y corazones con ritmo.
Había una vez un niño llamado Max, que tenía una pregunta que no dejaba de darle vueltas en la cabeza: “¿Qué seré de mayor?”
Mi nombre es Leo, y tengo un problema GIGANTE.